La Asociación reclama a las administraciones una “actuación decidida y urgente”, en la presentación de las conclusiones del I Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León. Beatriz Escudero destaca la apuesta del sector por la sostenibilidad: “El consumidor cada vez demanda más un producto que contribuya a la sostenibilidad social y medioambiental, que no lo adquiere solamente por razones de calidad o de precio, sino por su valor y por cómo y dónde se produce”.
La presidenta de la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León (Vitartis), Beatriz Escudero, ha reclamado hoy una “actuación decidida y urgente” de las administraciones públicas para “eliminar cuanto antes la denominada ‘brecha digital’ en la que se encuentra nuestra Comunidad, porque supone un freno para la modernización y la competitividad de las industrias agroalimentarias”.
Beatriz Escudero se refirió al “enorme déficit de infraestructuras básicas de comunicación digital en la región” durante la presentación de las principales conclusiones del I Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León celebrado en Ávila los días 28 de febrero y 1 de marzo, que ha analizado hoy la Junta Directiva de Vitartis, reunida en la bodega de Pago de Carraovejas (Peñafiel).
El impacto negativo de la ‘brecha digital’ en el desarrollo de la industria agroalimentaria fue analizado durante el Congreso en el contexto del debate sobre proceso de incorporación de la Industria 4.0 al sector, en el que empresarios y expertos coincidieron en reclamar, “en un clamor unánime”, la intervención urgente de las administraciones en esta materia, “que debe considerarse como un objetivo prioritario de Castilla y León”.
En este sentido, Escudero recordó que la “denominada ‘brecha digital’ es una realidad especialmente grave en el medio rural, en el que se asienta precisamente la mayor parte del tejido productivo agroalimentario, cuyo desarrollo y modernización es esencial para mejorar en términos de competitividad y, adicionalmente, también para contribuir a paliar el gran problema de la despoblación que padece nuestra Comunidad”.
En cuanto a la paulatina incorporación del sector agroalimentario a la Industria 4.0, los directivos y los expertos que participaron en el Congreso destacaron “la tremenda importancia de la formación a todos los niveles de la empresa, tanto técnicos como directivos, así como el papel fundamental de los propios responsables de las compañías, que deben asumir el papel de líderes del cambio cultural que exige el proceso de transformación digital de la empresa y su incorporación a la Industria 4.0”.
Beatriz Escudero recordó que Vitartis “ha impulsado muy decididamente la implantación de esos procesos en las industrias del sector, en Castilla y León”. Un compromiso, añadió, que seguirá vigente durante los próximos años.
De hecho, dijo, “mañana mismo se va a celebrar un seminario-taller en el que se tratará sobre las distintas estrategias para lograr la transformación cultural asociada a la implantación de la industria 4.0 en las empresas, una auténtica revolución para las personas y sus organizaciones”.
Las personas, el talento y la formación fueron punto de referencia de la mayor parte de las ponencias y mesas de debate celebradas en el Congreso de Ávila, “porque el papel de la persona es vital para nuestro sector, tanto a lo largo de la cadena de valor como en todos los ámbitos de la empresa y, por supuesto, finalmente como consumidores”.
“Sin la implicación, el compromiso y los valores de las personas que hacen las empresas no se podría crear, innovar, crecer ni ser competitivo. Las personas tienen el talento y son el alma de las empresas. Por eso hay que cuidarlas por encima de todo”, aseguró Beatriz Escudero.
Al respecto, dijo, el Congreso de Ávila ha reforzado el criterio defendido por Vitartis en su apuesta por la innovación abierta y colaborativa, por ser el modelo más beneficioso para toda la cadena de valor.
“Se trata de una apuesta que cuenta necesariamente con el talento y la formación de las personas, la transferencia de conocimientos desde la agricultura y la ganadería al sector industrial, y viceversa. Todo ello desde una nueva mirada de escucha activa que sitúa al cliente en el centro de los avances e innovaciones de la industria”.